sábado, 20 de julio de 2013

MIS FEDELLOS ME SUPERAN...

Gabon amig@s!

Hoy tenía pensado escribir otro post, de hecho ya lo tenía, pero me han pasado un par de cosas que merece la pena contarlas.

Por las tardes, casi siempre, vamos a un bar que tienen mis suegros y que tiene una terraza de hierba estupenda, toda cerradita, para que puedan estar las niñas. Mientras ellas trastean yo leo el periódico, ganchillo, hago punto de cruz… momentos de relax total.

Hoy estamos allí  y llega una señora a la que le tengo mucho aprecio. Se llama Milagros y es un encanto. Le digo: a ver conviérteme el agua en vino, como? Al ser Milagros… hasta ahora no ha ocurrido.

El caso es que le dice la mediana: Milagros, mira mi pelo, me he hechos mechas! Ah sí, le dice ella. Después me pregunta a mí: le has hecho mechas a la niña? Que coño! Se le ha clareado el pelo con el sol y parece que tiene mechas californianas, pero de las guapas, guapas. Y le dice que se las han hecho en la pelu. Que jodía mentirosa!

A la máxima le han regalado unos zapatos. Son los Lelly Nelly de tacón. Por dios que pensé que le daba algo cuando los ha visto! Por supuesto, los ha tenido que  estrenar esta tarde. Viniendo para casa me dice: ay mamá, ahora entiendo cuando dices que tienes los pies destrozados por los tacones (y, gracias a dios, no sabe lo que es estar subida a unos andamios de 12 cm., que hasta vértigo tengo!). Si hijita, ahora al bañarnos te sentirás mejor. Así ha sido.

Esto de los tacones me ha recordado el día en que estrenaba unas cuñas altísimas (yo le llamo cuñas a las de esparto, no se como le llamáis vosotras, con tacón, pero de cuerda...). Subo al centro. Tengo que ir a Correos. La zona vieja de Santiago es preciosa. Está pavimentada con unos adoquines tipo piedras de playa. Más grandes y menos pulidos.

Voy subiendo por la principal y mirando escaparates. Piso mal y me tuerzo un pie (sin mayores consecuencias). No me llego a caer, que casi hubiese sido mejor. Pierdo la verticalidad en la parte de arriba del cuerpo, con lo cual voy andando-corriendo en un perfecto ángulo de 90º, como si quisiera hacer el rollito ese de: me toco la punta de los pies sin doblar las rodillas. Voy cual Miura encabronaó por el centro de la calle, hasta que me para un chiquillo con su barriga (menos mal que no era muy alto, si no, donde hubiera acabado mi cabeza…). Me reincorporo como puedo y en vez de darle las gracias, que creéis que hago? Sentarme en un portal muerta de la risa, y juntando las palmas de las manos intentando disculparme con el chiquito. De donde no hay, no se puede sacar!

Y hoy para terminar, esta foto que he visto en la red y me ha encantado. Cuidad mucho lo que tenéis por que un día despertamos y… plaf! Todo lo que queríamos ya no está.




Bikos y muxus, de corazón. Agur!

2 comentarios:

  1. Como me he reído con tu "verticalidad", yo hace tiempo cuando quería explicar con una imagen sin palabras como era mi vida era exactamente eso, como un tropezón que vas en picao pero que no acabes de caer.
    No te voy a descubrir América pero... mira que son listas tus hijas!
    Y ná más, que llevo una semana enterita intentando hacer una braga de bikini para tuto, pues bien, cuanto más me aplico para hacerlo, peor me sale, ya llevo tres bragas en la basura, a este paso el tuto va a ser de como colocar la hoja de parra para bajar a la playa.
    Ale, a dormir! Un beso a los fedellos

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  2. Que presumidillas tus nenas!
    Conozco bien las piedras de los caminos gallegos, los odio! Además siguen haciendo las calles nuevas jode tobillos! En fin.. Mejor ir de playeros!
    Un beso

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